INTRODUCCIÓN
A lo largo de la historia la educación ha pasado por diferentes procesos que la han llevado a la transformación a través del tiempo, sin embargo, eso nunca ha sido impedimento para priorizar el proceso de enseñanza-aprendizaje y la calidad educativa.
Un ejemplo real y claro de lo anterior, es la reciente situación de salud que azotó al mundo, hablamos de la pandemia por el virus CODID-19 donde derivado de las medidas de salud con fines de parar los contagios se optó por el cierre de los espacios educativos y se tomó como aliada a la tecnología quien se convirtió en la protagonista por facilidad para brindar acceso a la educación.
EN EL 2020
Fue en el año 2020 cuando el aislamiento social debido a la pandemia de COVID-19 comenzó a generar diferentes cambios no solo en la rutina diaria, la movilidad o las interacciones sociales, sino en nuestra relación con la tecnología y diversas herramientas digitales que se volvieron necesarias para continuar con las actividades vinculadas con el entretenimiento, la fe, el trabajo, las compras y por supuesto, la educación de una manera significativa y necesaria, pues de acuerdo a un informe del mismo año hecho por las organizaciones CEPAL-UNESCO declararon que:
En el ámbito educativo, gran parte de las medidas que los países adoptaron fue la suspensión de las clases presenciales en todos los niveles, lo que dio origen a tres campos de acción principales: el despliegue de modalidades de aprendizaje a distancia, mediante la utilización de una diversidad de formatos y plataformas, el apoyo y la movilización del personal y las comunidades educativas, y la atención a la salud y el bienestar integral de las y los estudiantes. (Comisión Económica para América Latina y el Caribe-Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [CEPAL-UNESCO], 2020, p. 1)
Por lo anterior, ante esta emergencia sanitaria los estudiantes, profesores y directivos en todos los niveles de la educación presencial tuvieron que emplear nuevas estrategias de apoyo para dar seguimiento al aprendizaje dando paso al uso necesario de las diversas herramientas digitales, quienes fueron indispensables en todo momento para continuar impartiendo clases.
Para complementar la información anterior te invito a ver el siguiente video:
MIGRACIÓN A LA EDUCACIÓN VIRTUAL
Por otro lado, también es importante mencionar en este contexto que existieron aspectos de la formación personal que fueron muy difíciles de trasladar a la modalidad en línea; sin embargo, fue necesario en ese contexto migrar a una educación no presencial donde millones de personas se enfrentaron a un nuevo modo de enseñar y aprender a través del uso de la tecnología.
EL IMPACTO DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL
Es de reconocer que la pandemia trajo consigo muchos efectos profundos, especialmente en términos de riqueza, y desigualdades, un ejemplo claro se vio reflejado en el acceso a la educación virtual.
Situándonos en el contexto, a medida que se desarrollaba la crisis sanitaria, los gobiernos respondieron rápidamente para garantizar la continuidad de la educación y proteger la seguridad de los estudiantes y los profesionales de la educación cerrando escuelas y otros centros de aprendizaje y tomaron apoyo total en las tecnologías, tan es así que algunos autores afirman que:
Las soluciones sostenibles se basaron en las experiencias en relación con el uso extendido de la tecnología para garantizar la continuidad del aprendizaje durante la pandemia, incluso en el caso de las personas más marginadas. Aunque el uso de herramientas tecnológicas como las aulas virtuales, las bibliotecas digitales o las conferencias virtuales no son nuevas, ante el surgimiento del virus COVID-19, estudiantes, profesores y directivos de las diversas instituciones se vieron en la necesidad de hacer uso de los medios digitales para dar continuidad a la educación de niños, jóvenes y adultos, implementando y adecuando plataformas digitales, así como radio y televisión.
Para trabajar a distancia fue necesario transformar muchísimas cosas que en presencia pueden funcionar, pero a distancia no. Por ejemplo, dar una clase donde solo se habla puede ser difícil de seguir para los estudiantes de manera virtual y fue por ello que hubo que diseñar actividades donde los estudiantes estuvieran activos desde el punto de vista cognitivo y donde se les pedía que hicieran y no solo escucharan y vieran. (García, 2020)
Además, las nuevas tecnologías provocaron un cambio radical a la hora de acceder a la información en el campo de la enseñanza o aprendizaje, pues tanto estudiantes como docentes de acuerdo a su nivel educativo generaron necesidades diferentes, no fue lo mismo una clase de nivel básico como lo es preescolar a una de nivel superior como una ingeniería o licenciatura, cada una tuvo sus dificultades y necesidades y fue trabajo principal del docente adaptar sus planes de estudio, estrategias y métodos de enseñanza a las distintas plataformas para poder generar una clase dinámica y acorde al nivel que se necesitaba, así como de los alumnos para aprender. Sin duda el impacto que tuvo la pandemia en la educación fue significativo y propició muchas nuevas experiencias, retos y aprendizajes.
EL APRENDIZAJE: EL ALUMNO Y EL PROFESOR
El alumno siempre ha sido el eje de la educación; sin embargo, en la educación virtual pasó a ser el protagonista indiscutible. En una sesión magistral en la modalidad presencial, la responsabilidad de desarrollar y explicar los contenidos es del profesor; por el contrario, en el modelo de educación virtual, la clase magistral por videoconferencia es un contenido excepcional, lo que predomina es un trabajo de orientación al alumno para ofrecerle mecanismos que le permitan ir explorando la materia. Así, en la educación virtual, el alumno, guiado por el profesor, utilizó muchos de los recursos que brinda el entorno digital para acceder a información valiosa y realizar actividades que le permitan afianzar el conocimiento y desarrollar competencias.
La educación virtual se enmarcó en una cultura de la convergencia y del compartir; por esto, es recomendable que el profesor señale como material de la asignatura el uso de los diversos recursos formativos gratuitos que se encuentran en el entorno digital, desde un artículo científico hasta cursos completos que se encuentran en línea. En la educación virtual, el rol del profesor contempló la planificación y el acompañamiento del proceso de aprendizaje del alumno para garantizar que se cumplieran los objetivos de la asignatura. En este sentido, el profesor tuvo que ser capaz de facilitar y favorecer el uso del ecosistema de medios en el que se desenvolvía el alumno, como las redes sociales y los entornos colaborativos digitales. Aprovechó estas plataformas interactivas y las actividades en red con una finalidad educativa de ser una estrategia muy acertada si se sabía manejar. (Atarama, 2020)
Es claro que la relación profesor-alumno se vio limitada durante la pandemia por el tiempo y espacio que solían compartir en el aula, sin embargo, el aprendizaje virtual fue la solución que permitió dar continuidad a los progresos educativos y también una herramienta sumamente valiosa que permitió a los maestros continuar con su vocación y brindar sus métodos y estrategias de enseñanza, así como a los alumnos poner en práctica sus habilidades tecnológicas y el desarrollo de nuevos métodos, estrategias y técnicas de aprendizaje.
VENTAJAS DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL
SER DOCENTE EN TIEMPOS DE PANDEMIA
Como bien se ha dicho, el docente durante esta emergencia sanitaria fungió un papel de suma importancia en la educación virtual pues automáticamente se le asignó la tarea de ser un guía a través de los medios tecnológicos y acompañar en el proceso de enseñanza-aprendizaje a sus alumnos, acompañamiento por el cual tuvo que primero prepararse tecnológicamente en tiempo récord para poder lograr sus objetivos.
Durante este proceso de preparación de los docentes, se dice que para algunos no fue fácil debido a su poca o nula familiaridad con la tecnología, sin embargo, para muchos otros fue tarea sencilla debido a su familiaridad, ahora bien, hay autores que afirman que este proceso de preparación tuvo que aprenderse en el momento pues realmente nadie estaba preparado para algo así:
Desde el inicio de la pandemia se pidió inmediatamente a los docentes que pusieran en práctica modalidades de educación a distancia, a menudo sin suficiente orientación, capacitación o recursos. En muchos contextos el desarrollo profesional de los docentes se desplazó a medios en línea o se comenzó a difundir mediante aplicaciones telefónicas o de vídeo, pero también fue posible que los docentes marginados no hayan recibido ese apoyo. Los docentes aprendieron a utilizar las habilidades necesarias para poder llevar a cabo sus actividades y poder fomentar en los alumnos las competencias necesarias para su aprendizaje, por tanto fue necesario un compromiso ético con su profesión, poseer un pensamiento crítico y reflexivo, estar en constante auto evaluación de su desempeño, participar activamente en cursos para desarrollar más habilidades y ser consciente de sus fortalezas, así como de sus áreas de oportunidad mostrando una mentalidad de crecimiento para poder seguir mejorando cada día. Sin duda, en la labor docente se implicó la adecuación de estrategias pedagógicas adaptables a la educación a distancia y claro, limitación de muchas personas del acceso a ella.
Las reuniones de clase y las aplicaciones de mensajería basadas en la web se convirtieron en herramientas útiles y nuevas formas de comunicación con los alumnos y la comunidad educativa. Los docentes de todo el mundo carecían en gran medida de preparación para apoyar la continuidad del aprendizaje y adaptarse a nuevas metodologías de enseñanza. Incluso en entornos equipados con infraestructura y conectividad adecuadas, muchos docentes carecieron de las aptitudes más básicas en materia de TIC, lo que significa que es probable que tengan dificultades en su propio desarrollo profesional continuo y mucho más para que pudieran haber impartido una educación a distancia de calidad. (Naciones Unidas, 2020, pp 16-17)
Es por eso que la crisis sanitaria provocada por COVID-19 mostró al ámbito educativo que se deben reformar tanto la formación inicial como la formación en el empleo destinadas a docentes donde se les brinde mayor información y apoyo para estos nuevos métodos de enseñanza, pues a raíz de la pandemia en el mercado laboral docente ya no se busca el mismo perfil profesional que hace algunos años atrás, en la actualidad demanda profesionales que tengan entre sus competencias el trabajo en equipo, liderazgo, flexibilidad, formación continua, entre otras habilidades que pueden adquirirse o perfeccionarse mediante las tecnologías de la información y la comunicación.
Por otro lado, también es de reconocer que muchos de los docentes pusieron gran esfuerzo para poder sacar adelante los aprendizajes esperados, anclaron sus fortalezas y trabajaron en sus áreas de oportunidad, como lo fue el perder miedo a la tecnología y animarse a probar nuevas herramientas, ver los cambios como oportunidades, cultivar la perseverancia y la determinación, autoevaluar su desempeño y pedir ayuda a alguien más experimentado.
Y ¿QUÉ HUBIERA SIDO DE LA EDUCACIÓN SIN LA TECNOLOGÍA?
Imaginemos el panorama de la educación durante la pandemia del Covid-19 sin Internet, incluso con los ordenadores personales, la comunicación profesor-alumno habría sido diferente y en algunos casos totalmente nula, muchos de los alumnos no hubieran podido continuar con sus estudios y los docentes se hubieran visto frustrados ante la incapacidad para poder atender las necesidades educativas de sus alumnos en tiempo y forma.
En esta crisis global de salud, lo virtual fue fundamental para apoyar a la educación, fue pieza clave para un actuar en pro del aprendizaje, la tecnología reforzó y salvaguardó muchas estrategias y programas de educación a distancia, desde la educación básica hasta las universidades.
Cabe añadir que, en esta transición a lo digital, en la mayoría de los casos se tuvo que efectuar de manera apresurada y poco planeada, lo que dio como resultado que muchos docentes se vieran altamente presionados y envueltos en situaciones complejas al intentar “traducir” procesos educativos al ámbito virtual, lo que reveló el largo camino por recorrer en una transición hacia lo digital que permita organizar y desarrollar procesos para proveer una mejor educación virtual.
Para complementar la información anterior aquí te dejo el siguiente video:
CONCLUSIONES
Sin lugar a dudas la pandemia y la apropiación de las tecnologías por parte de todos los niveles educativos significó un verdadero reto, pero también una parte de oportunidad para innovar.
La tecnología mejoró el apoyo entre el gobierno, los profesores, padres de familia y alumnos adaptando los planes y programas de formación existentes para que se impartieran a distancia los profesores sus clases, creando espacios de apoyo y acompañamiento educativo ya que la escuela y el hogar se convirtieron en el mismo lugar.
Las intervenciones tecnológicas facilitaron las interacciones entre profesores y alumnos, mejorando el acceso a los contenidos, los datos y las redes, permitieron a los profesores apoyar mejor el aprendizaje de los alumnos
Finalmente, despues de los años en pandemia y analizar como fue el proceso para la educación considero que ser docente implica llevar en la vocación el espíritu innovador, siempre tratando de dar lo mejor no importando las circunstancias, adaptando las metodologías, recursos y estrategias didácticas para sus clases aun si estas tienen que ser virtuales, tener el poder de traspasar una pantalla y así llegar al corazón de cada uno de los alumnos, cada uno rompe con las barreras que limitan y anclamos en nuestras fortalezas entonces podremos y seremos capaces de llegar más lejos.
La educación a distancia fue una visita pasajera sino llegó para quedarse y que nosotros aprovechemos y sigamos preparándonos.
REFERENCIAS
